Aula Virtual
7 Cursos
El
Programa de Asesoría y Acompañamiento a la Evaluación Docente busca facilitar
la apropiación de herramientas básicas que permitan a los docentes reflexionar
sobre sus experiencias en el aula, articulando evaluación y práctica
pedagógica. El enfoque está en desarrollar experiencias de aprendizaje
centradas en los estudiantes, que trasciendan la mera transmisión de contenidos
e incorporen estrategias de enseñanza que fomenten un ambiente educativo
enriquecedor. Este contexto debe articularse con fundamentos neuro educativos y
socioculturales, enriqueciendo las competencias pedagógicas de los docentes y
permitiéndoles participar con confianza en los procesos evaluativos de la
Carrera Docente. La actualización del Marco para la Buena Enseñanza (MBE),
originado en 2004, responde a los desafíos actuales y promueve el aprendizaje
significativo y equitativo en la educación.
ZONA NORTE
El estudiante es el centro del proceso educativo y la escuela un sistema con variados actores, que requieren articulación para asegurar que el aprendizaje sea significativo.
Independiente de la calidad profesional de los profesores, es real afirmar que la mayoría de las veces, estos actúan de manera desvinculada sin contar con una articulación y retroalimentación de sus colegas, provocando descoordinación en el equipo docente.
El profesor jefe es el guía de la clase, el líder que acompaña a los estudiantes en su proceso educativo durante un año y, a veces, por más tiempo. De ahí su importancia y la necesidad de que los padres conozcan sus funciones e influencia en el desarrollo de los niños en etapa escolar.
El profesor jefe debe, a través de la relación sus alumnos, transformarse en un líder democrático y en un guía favorecedor del aprendizaje y mediador entre los niños y su entorno. También debe crear un clima de aprendizaje colaborativo y desarrollar óptimos canales de comunicación. El profesor jefe debe también facilitar la integración de los niños y niñas en el grupo clase y en la dinámica escolar, así como promover el conocimiento mutuo. Para ello el profesor jefe debe estar muy consciente y atento a las necesidades e intereses de sus alumnos, con el fin de potenciarlos en su desarrollo y tomar medidas oportunas en caso de dificultades. Seguir de cerca el desarrollo académico de cada uno y fomentar su integración social en el grupo, es parte de su tarea.
Desde el liderazgo educativo se debe ser capaz de implementar cambios que permitan generar ambientes donde los diversos desarrollos educacionales se produzcan con más armonía y mayor seguridad para todos los intervinientes en el sistema educativo.
La formación de profesores líderes es un proceso delicado que resulta eficaz en la medida que se implemente transversalmente en el sistema educacional en todos sus niveles, pero especialmente en los profesores jefes. De esta premisa se desprende la necesidad involucrarlos en una capacitación y formación que les haga posible desarrollar sus procesos con mayor liderazgo y motivación, y trabajar más en forma colaborativa.
La formación consiste en encontrar el propio liderazgo y ejercitarlo frente a las personas con las que interactúa, pero también consigo mismo. Quien no es capaz de liderarse a sí mismo nunca ejercerá un verdadero liderazgo con los demás.
ZONA NORTE
El servicio de Capacitación requerido aspira a que los docentes adquieran una sólida formación en proyectos que puedan aplicar en cualquier escenario pedagógico. En efecto, estas herramientas le permitirán una aplicación exitosa en contextos diversos, dado que es precisamente la metodología que nace desde una pertinencia real con un problema situado y definido, evaluándolo de acuerdo con los principios y disposiciones de la evaluación para el aprendizaje.
Atendiendo a nuestra experiencia en la enseñanza de la formulación y evaluación de proyectos y el ABP, es que presentamos nuestro programa, aportando de manera efectiva y oportuna en este ámbito del desarrollo profesional y en el éxito de su respectivo Proyecto Educativo Institucional y Plan de mejora.
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La siguiente propuesta se fundamenta en un enfoque integral y centrado en el desarrollo profesional docente, que incorpora los principios clave de la planificación de la enseñanza y la evaluación en concordancia con el Marco de la Buena Enseñanza 2021 y los Estándares de la Profesión Docente. Inspirados en autores como Fullan y Langworthy (2014), hemos diseñado nuestro enfoque formativo para potenciar las habilidades de los docentes en la planificación de experiencias de aprendizaje significativas, alineadas con objetivos claros y desafiantes que atienden a los intereses y aspiraciones de los estudiantes. La planificación de la enseñanza se concibe como una parte integral del proceso educativo, donde se deben diseñar experiencias de aprendizaje coherentes, progresivas en complejidad y flexibles, considerando la diversidad estudiantil y sus contextos socioeducativos. En sintonía con las demandas de las Bases Curriculares y los Estándares Pedagógicos, nuestra propuesta busca promover una enseñanza inclusiva y culturalmente pertinente, valora las identidades y saberes de los estudiantes y fomenta la equidad de género en el aula. Asimismo, entendemos que la evaluación desempeña un papel crucial en el proceso educativo al definir cómo se evidenciará el logro de los objetivos de aprendizaje. Por ello, nuestro enfoque se orienta a diseñar actividades evaluativas formativas y sumativas que proporcionen evidencias para la toma de decisiones pertinentes y oportunas con respecto a la enseñanza. Buscamos capacitar a los docentes en el uso de una variedad de estrategias evaluativas con propósitos formativos, adaptándose a las necesidades individuales de los estudiantes y promoviendo una evaluación que potencie el aprendizaje a través de ciclos de retroalimentación y mejora continua. Integrando los principios de Fullan y Langworthy, así como las perspectivas de los Estándares de la Profesión Docente y del Marco de la Buena Enseñanza 2021, nuestra propuesta se orienta a generar oportunidades efectivas para el aprendizaje y el desarrollo integral de todos los estudiantes. Promovemos una pedagogía centrada en el estudiante, que fomente la curiosidad, la autonomía y la participación activa en el proceso educativo, así como una evaluación que promueva el aprendizaje continuo, la autoconfianza y la disposición proactiva en los estudiantes.
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El estudiante es el centro del proceso educativo y la escuela un sistema con variados actores, que requieren articulación para asegurar que el aprendizaje sea significativo.
Independiente de la calidad profesional de los profesores, es real afirmar que la mayoría de las veces, estos actúan de manera desvinculada sin contar con una articulación y retroalimentación de sus colegas, provocando descoordinación en el equipo docente.
El profesor jefe es el guía de la clase, el líder que acompaña a los estudiantes en su proceso educativo durante un año y, a veces, por más tiempo. De ahí su importancia y la necesidad de que los padres conozcan sus funciones e influencia en el desarrollo de los niños en etapa escolar.
El profesor jefe debe, a través de la relación sus alumnos, transformarse en un líder democrático y en un guía favorecedor del aprendizaje y mediador entre los niños y su entorno. También debe crear un clima de aprendizaje colaborativo y desarrollar óptimos canales de comunicación. El profesor jefe debe también facilitar la integración de los niños y niñas en el grupo clase y en la dinámica escolar, así como promover el conocimiento mutuo. Para ello el profesor jefe debe estar muy consciente y atento a las necesidades e intereses de sus alumnos, con el fin de potenciarlos en su desarrollo y tomar medidas oportunas en caso de dificultades. Seguir de cerca el desarrollo académico de cada uno y fomentar su integración social en el grupo, es parte de su tarea.
Desde el liderazgo educativo se debe ser capaz de implementar cambios que permitan generar ambientes donde los diversos desarrollos educacionales se produzcan con más armonía y mayor seguridad para todos los intervinientes en el sistema educativo.
La formación de profesores líderes es un proceso delicado que resulta eficaz en la medida que se implemente transversalmente en el sistema educacional en todos sus niveles, pero especialmente en los profesores jefes. De esta premisa se desprende la necesidad involucrarlos en una capacitación y formación que les haga posible desarrollar sus procesos con mayor liderazgo y motivación, y trabajar más en forma colaborativa.
La formación consiste en encontrar el propio liderazgo y ejercitarlo frente a las personas con las que interactúa, pero también consigo mismo. Quien no es capaz de liderarse a sí mismo nunca ejercerá un verdadero liderazgo con los demás.